
Radiación UV proporciona una inactivación rápida y eficiente de los microorganismos mediante un proceso físico. Cuando las bacterias, los virus y los protozoos se exponen a las longitudes de onda germicidas de la luz UV, se vuelven incapaces de reproducirse e infectar. Se ha demostrado que la luz UV es eficaz frente a microorganismos patógenos, como los causantes del cólera, la polio, la fiebre tifoidea, la hepatitis y otras enfermedades bacterianas, víricas y parasitarias.
Según experiencia los coronavirus anteriormente conocidos, como los que causaron el SARS y el MERS, mostró que la luz UV podría inactivar los virus, por lo que no es del todo irracional esperar que tenga un efecto similar en el que provoca el COVID-19. Aunque todavía no hay una investigación concluyente que confirme que la luz UVC elimina al SARS-CoV-2, sí hay evidencia de que lo hace con otros coronavirus como el que provoca el SARS, cuyo brote se originó en 2002